¿El amor de las marcas termina después de San Valentín?

Un corazón partido siendo sostenido por dos manos

El 14 de febrero se celebró el Día de San Valentín en muchos países, fecha que se ha convertido en una tradición gracias al marketing y que es celebrada cada año por muchas personas.

Como sabemos, la gran mayoría de las marcas (por no decir todas) aprovechan esta fecha para aumentar sus ventas, creando campañas ad-hoc, lanzando promociones y descuentos, realizando sorteos y cambiando su tono de comunicación durante todo el mes para “flechar” a sus amores: los clientes.

Durante el mes de febrero podemos ver que todo es amor por parte de las marcas, pero… ¿qué pasa con ese amor al finalizar el mes?

Lamentablemente también se termina, ha sido algo muy fugaz y con intereses de por medio. En esta relación, la marca ha sido aquella persona que quiere impresionar y sacar lo mejor de sí para poder conquistar, pero ese comportamiento solo le dura un mes, ya que luego regresa a ser como era antes, con su comunicación habitual, olvidando por completo lo sucedido y adaptándose de golpe a otra fecha coyuntural para poner la mira en otro público.

Con esto no quiero decir que las marcas deban celebrar San Valentín todos los días del año ni mostrarse “melosos”, pero pueden ser más sutiles al momento de cambiar su comunicación para que sus clientes no sientan que solo los enamoran para que compren más, a pesar de que ese sea el objetivo. Considero que si ahora las marcas se personifican; también deberían tener una relación más real y así reavivar los lazos con sus parejas cada mes. No necesariamente hay que hablar de amor para enamorar, hay otros métodos como la risa, la curiosidad, lo misterioso, lo sorprendente o lo interactivo.

Por eso, toda la estrategia y la comunicación debe estar alineada para tener buenos resultados en cualquier fecha del año y no dar la impresión de que solo “se subieron al coche” para aprovechar una coyuntura. Tengan en cuenta que si no los enamoran constantemente la relación no funcionará bien y el resultado será la infidelidad.

Esto no solo es aplicable a las marcas, también funciona en las relaciones personales. Así que, si estás leyendo esto guárdalo bien en tu cabeza porque te puede ser de ayuda en algún momento.

¡Gracias por leer mis ideas!

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