La Publicidad Subliminal.

Detrás de la llamada publicidad subliminal, existe la creencia popular de que marketers, advertisers y hasta instituciones gubernamentales pueden manipular la mente del público y hacerle comprar cosas que no quieren o no necesitan, a través de tácticas oscuras que le hablan al inconsciente humano. Hay creencias un poco más moderadas, que especulan que la publicidad subliminal tiene como objetivo incitar intenciones de compra en el público, sin que este se de cuenta.

Existen mitos y presunciones alrededor de este tema, pero ¿Realmente existe la publicidad subliminal?

No. Definitivamente no. Es un mito propagado por la falta de conocimiento con respecto al funcionamiento de la mente humana. En este artículo, espero aclararte por qué no existe.

Primero definamos el término subliminal. Se define como subliminal a todo aquello que es percibido sin que el individuo llegue a tener consciencia de ello. O sea, todo aquello que pasa a tu alrededor, dentro de tu cuerpo y en el interior de tu mente de lo que no te das cuenta, es considerado subliminal.

Estas imagenes son un ejemplo de lo denominado publicidad subliminal. En realidad solo son imagenes con un evidente tono sexual, cuya intención es despertar polémica.

Dos vías de procesamiento cognitivo.

¿Por qué existen estímulos subliminales? Bueno, tu mente tiene dos vías para procesar información: una vía consciente y una vía inconsciente.

La publicidad, como todo tipo de comunicación, contiene elementos que apelan a estas dos secciones de la psique humana; unos apelan a la sección consciente y otros a la sección inconsciente, siendo estos últimos aquellos que se escapan del umbral de percepción consciente y que por lo tanto pueden llamarse subliminales.

La forma en la que el Cerebro decide qué sección procesa determinados elementos obedece a la naturaleza del elemento o estímulo en cuestión. Cuando, por ejemplo, un estímulo guarda relación con las sensibilidades instintivas del ser humano (como la intención de sobrevivir, reproducirse o resguardarse) o resulta suficientemente simple de analizar,  dada la frecuencia con la que se ha actuado frente al mismo, el Cerebro prefiere actuar de manera inmediata, para lo que dispone del inconsciente y de los patrones de comportamiento que son dominio del mismo, que son resultado de caminos neurales existentes gracias a la expresión genética y/o la experiencia del individuo.

Cuando el cerebro no cuenta con un patrón de comportamiento establecido para hacer frente al estímulo en cuestión (dada la novedad o la poca frecuencia con que se presenta) el Cerebro se ve obligado a recurrir a su sección más sofisticada y racional para descifrarlo, actuar frente al mismo y dar inicio (o continuidad) a la formación de un camino neural que de lugar a un patrón de comportamiento confiable y que sea fácil de poner en marcha en el futuro.

Estas dos vías de procesamiento permiten al cerebro actuar de manera eficiente y eficaz, a pesar de la preponderancia de los procesos inconscientes en el actuar del ser humano, volviéndolo así difícil de manipular. O sea, podemos crear imagenes, videos, texto y publicidad que le hablen al inconsciente humano y que tengan fundamento en las preferencias biológicas de esta sección de la psique, pero esto no basta para manipular a las personas.

Sabiendo esto, resulta inverosímil creer que se puede acceder de manera fácil e inmediata al inconsciente para provocar acciones específicas, simplemente mediante la presentación de imágenes o palabrería de doble sentido o con connotación sexual, con simbología o, como algunos mitos postulan, con imagenes mostradas en fracciones de segundos en vídeos.

Lo más que podemos hacer es facilitarle al cerebro el procesamiento de la información que le presentamos, para que el mensaje que esperamos entregarle sea, en efecto, recibido. Hablarle a la mente humana en su idioma y con los estímulos que prefiere, para que nos preste más atención y desarrolle una preferencia por nuestros mensajes es lo más parecido a publicidad subliminal que podemos hacer.

Entonces, presentemos a nuestros prospectos información valiosa y fácil de digerir y veamos a nuestras marcas crecer, al ser bienvenidas en sus mentes y corazones.

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