Rojo, la tendencia global

El consumo del rojo y su trasfondo ideológico serán una tendencia en los próximos meses.

 

Más allá de saber cuál será el color que más se consuma, debemos entender el contexto ideológico que respalda esta tendencia. En la última edición del mes de mayo, la revista TIME saca en portada una imagen de la casa blanca siendo pintada de color rojo. En la parte superior del edificio se aprecian las cúpulas bulbosas de la arquitectura rusa. Esta portada hace referencia directa a la polémica dada en las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos y la supuesta intervención que tuvo el gobierno ruso. Diversos mensajes tanto de la prensa norteamericana, internacional y rusa, han señalado una presunta ayuda por parte de Vladimir Putin para beneficiar al actual mandatario, Donald Trump. Estos hechos, y la actual postura del presidente Trump para deslindarse de ese aparente rumor, solo acrecientan un hecho: El rojo está de vuelta con sus ideologías.

Desde enero del presente año aparecieron memes de Bob Esponja haciendo una alegoría musical con el himno de la URSS. Estos fueron muy enfáticos en la supremacía del gobierno soviético frente a otras Naciones. Estos memes, si bien están aterrizados en una caricatura del nuevo milenio, evocan los discursos ideológicos que se disputaban durante la Segunda Guerra Mundial.

Este fenómeno de memes pronto se comenzó a replicar de tal forma que ya existe una página llamada Memes Marxistas-Leninistas. Estas producciones (algunas audiovisuales) explican los conceptos Marxistas que describen la forma en que opera el capitalismo, con ejemplos de la vida actual.

Al mismo tiempo que esto ocurre en redes sociales, la publicidad se prepara para el evento de fútbol más importante en el globo: la Copa Mundial FIFA, misma que se realizará en Rusia. De nueva cuenta, el color del logo se centra en el rojo, algo muy curioso para un país que vió el fracaso de su modelo económico y por ende de una gran parte de su ideología económica y política.

Este color simbolizó a la Revolución Rusa y una búsqueda de mejores condiciones sociales.

Tras esta búsqueda de una sociedad “ideal”, el proyecto no se concretó. A partir de 1993 se modificó la bandera que se ostentaba en el periodo soviético y adquirió las tres franjas horizontales de la actualidad, la primera de color blanco, la de enmedio de azul y la inferior de color rojo; de esta forma se logró un equilibrio. Pese a este cambio en la representación visual de Rusia, la copa de fútbol evoca el color que es tan significativo de la historia moderna de aquel país. Casi puede pensarse que se trata de revivir aquel discurso oculto en la memoria de esa población.

Este no es el único caso de un gobierno rojo. China también adoptó el comunismo y la bandera roja que actualmente los representa. Curiosamente desde inicios del segundo milenio, años después de la instauración del este sistema de organización social, China incrementó considerablemente su producción y alcancé económico. El impacto a nivel Mundial fue tan elevado que se le consideró como una futura potencia económica. Sin embargo, tras la tambaleante crisis internacional del 2008, se desdibujó su panorama. Pese a la incertidumbre generada por dicha crisis,  en la actualidad este Estado reafirma su poderío a través de la inversión que realizan sus empresarios en diferentes regiones del globo. Cómo consecuencia, las construcciones culturales de su país llegan a influir en otras naciones. No es casualidad que en el último video de Iggy Azalea, Mo Bounce, aparezca en un escenario de las calles de Hong Kong, región qué representa los ideales económicos de Deng Xiaoping. El discurso audiovisual del video realiza un énfasis en las prendas y luces rojas.

Además de Iggy, artistas como Kali Uchis comienzan a refrescar su imagen con el uso de este color.

Estos pequeños indicadores, van a ir en subida durante los próximos meses. Cuanto más se avance en las investigaciones sobre el vínculo entre Donald Trump y Vladimir Putin, la economía China se fortalezca tras la salida de USA del TPP, el Mundial de fútbol se acerque y los memes continúen explicando las diferencias existentes para la distribución de la riqueza, el rojo se posicionará como el predilecto. Este color estará presente en las vestimentas, la publicidad y la representación de imaginarios políticos y económicos, dejando atrás el llamado Rosa Millennial.

Más que ser un color, es la representación de toda una ideología del período moderno que, ciertamente, se niega a morir y regresará con una mayor fuerza ante las diversas decepciones que ha traído el capitalismo (ultra) neoliberal. El sincretismo entre esos discurso modernos y la época contemporánea son la señal de la evolución del comunismo y el socialismo, mismos que se impondrán en unos cuantos años pero de una forma distinta a la conicida en el siglo pasado.

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